
Yo no tengo empleo, no quiero vender estupideces, ni quiero ser un politiquero. Soy Freelance, intercambio ideas y estoy empoderado, eso sí me hace sentir mejor conmigo mismo y con eso me basta. ¿pero por qué alguien se conformaría con tan poco? Pues es porque en estos tiempos, eso es mucho. No me esclavizo para darle plata a otro, no engaño a la gente para que compre cosas que no necesitan ni engaño para que me den plata y poder, manteniéndolos estúpidos. Si uno ha de ser un empleado, que sea empleado del pueblo, pero de un pueblo culto. Podría ganar menos, pero mantendría mí dignidad. Me duele un poco ver a esa gente con dinero y poder, pero que engañan a sus maravillosas mujeres con prostitutas menores de edad, horribles, corronchas y sucias.
¿Y qué hay de esos idiotas que se creen mejor que uno por razones estúpidas? No es que me llegue su soberbia, no es que me sienta menos que ellos, tampoco es que sienta que haga las cosas mal, es sólo que me emputa, me encabrona, me raya que se crean mejor que uno por cosas que tarde o temprano los hará miserable. Está bien, sí, puedo ser un poco resentido, quizás envidioso y rencoroso, pero ¿por qué carajos se creen el último bareto armado en una fiesta donde no hay papel de arroz? Creo que alguien debería decirle a esa gente que la felicidad no se encuentra en tener un empleo mal pagado, ni seguir con la misma sarta de mentiras y basura que sus padres, ni crear nuevas empresas que den continuidad al consumismo absurdo y desmesurado.
Oh, ¡la humanidad! ¿Qué nos pasa? ¿Por qué nadie valora la vida humilde? Ahora el que quiera mantener una relación intima y sana con la naturaleza es un pobre diablo sin futuro. La gente que vive así, desgraciadamente no soy uno de esos, no piensa en futuro porque tiene un presente que puede tolerar. No como esos pedantes, pretenciosos, imbéciles que les pegan a sus hijos y los humillan solo porque el pelao quiere ser artista.
No hay comentarios:
Publicar un comentario